Este artículo está patrocinado por Priority Pass. Como siempre, solo recomendamos lo que nosotros mismos usaríamos, y la opinión editorial es completamente nuestra.

¡Hola, viajero! Sé sincero: ¿cuántas veces has pasado por delante de esas puertas de cristal esmerilado de camino a tu puerta de embarque, has echado un vistazo a los sillones cómodos y a la comida gratis de dentro y has pensado eso no es para gente como yo? ¡Yo hice exactamente lo mismo durante años!
Pues aquí va la buena noticia: no necesitas un billete de business ni una Amex premium para entrar. Con una membresía Priority Pass puedes acceder a más de 1.900 salas VIP y experiencias de viaje en 146 países, sin importar con qué aerolínea vueles ni en qué clase viajes. En esta guía te explico exactamente cómo funciona, qué encontrarás dentro, si merece la pena para tu forma de viajar y cómo empezar. ¡Vamos allá!
Primero, desmontemos el mayor mito sobre las salas VIP

La idea de que las salas VIP son solo para pasajeros de primera y business, o para quien tiene una reluciente Amex Platinum, es la razón número uno por la que muchos viajeros ni siquiera lo intentan. ¡Y simplemente no es verdad! Sí, los billetes premium y las tarjetas de élite te dan acceso, pero hay una vía mucho más flexible que no tiene nada que ver con tu aerolínea ni con tu billete: contratar directamente una membresía independiente de salas VIP. Ahí es donde entra Priority Pass, y funciona tanto si vuelas en turista con una low cost como si vas delante en un vuelo de largo recorrido.
Qué te ofrece de verdad el acceso a una sala VIP

Entonces, ¿qué hay detrás de esas puertas? Mucho más que un asiento cómodo, aunque los asientos son una maravilla. Según la sala, puedes esperar:
- Wi-Fi rápido y fiable, y un montón de enchufes para cargarlo todo
- Un espacio tranquilo y relajado, lejos del caos de la terminal
- Comida y bebida incluidas, desde comidas completas hasta un café o una copa de vino
- Extras en algunas salas, como duchas, tratamientos de spa e incluso cápsulas para dormir
Y aquí va un consejo que vale la pena recordar: si te espera una escala larga, una ducha y una buena comida en una sala VIP pueden hacer que una espera de seis horas parezca otra cosa. De verdad, es la diferencia entre llegar agotado y llegar como nuevo.
Cómo funciona realmente Priority Pass
Priority Pass es el mayor programa independiente de salas VIP de aeropuerto del mundo, con acceso a más de 1.900 salas VIP y experiencias de viaje en 146 países. La palabra clave es independiente: tu acceso no depende de la aerolínea con la que hayas reservado ni de la clase de tu billete; solo necesitas tu membresía. Usarla no podría ser más fácil. Te registras, añades tu tarjeta de membresía digital a la app de Priority Pass y, al llegar a una sala participante, muestras la tarjeta o el código QR de la app en la entrada. ¡Y listo, ya estás dentro!
¿Qué membresía es la adecuada para ti y vale la pena?
Priority Pass lo pone fácil con tres planes. Todos te dan acceso a las mismas salas con las mismas ventajas. La única diferencia es cuántas visitas incluye tu cuota anual:
| Plan | Ideal para | Visitas |
|---|---|---|
| Standard | El viajero ocasional | Una tarifa fija por cada visita a una sala |
| Standard Plus | El viajero habitual | Algunas visitas incluidas y, después, una tarifa por visita |
| Prestige | El viajero frecuente | Visitas ilimitadas para ti como titular |
Entonces, ¿vale la pena? La forma más sencilla de decidirlo es comparar la membresía con lo que ya gastas en el aeropuerto. Una comida sentado, un café, una copa de vino, más una botella de agua y algo para picar después suman rápido, por persona y por visita. Duplícalo para el vuelo de vuelta, añade un segundo viajero y verás lo deprisa que se dispara el gasto en el aeropuerto. Si vuelas más de un par de veces al año, la membresía normalmente se amortiza sola, y eso sin contar el Wi-Fi, la tranquilidad y no pagar precios de aeropuerto por una botella de agua. Puedes consultar el precio actual de cada plan en la página de alta de Priority Pass, y ahora mismo hay hasta un 30 % de descuento en el acceso a más de 1.900 salas VIP.
¿Quién le saca más partido a la membresía?

Priority Pass no es solo para ejecutivos trajeados que se pasan la vida viajando. Es realmente útil si vuelas a menudo y estás harto de la comida carísima de la terminal, si trabajas en remoto o combinas trabajo y ocio y necesitas un Wi-Fi fiable y una mesa tranquila antes de volar, si viajas en familia y quieres escapar del ruido y que todos coman bien, o si te espera una escala larga y prefieres echar una siesta, ducharte y comer en lugar de acampar junto a la puerta de embarque. Algo que encanta a las familias: muchas salas admiten niños, a veces gratis por debajo de cierta edad, lo que hace mucho más llevadera esa rabieta antes del vuelo.
Cómo empezar

¿Listo para olvidarte del caos de la terminal? Solo te llevará unos minutos:
- Elige el plan de membresía que mejor encaje con la frecuencia con la que vuelas.
- Regístrate y añade tu tarjeta digital a la app de Priority Pass.
- Busca en la app las salas participantes allá donde viajes.
- ¡Muestra tu tarjeta en la entrada y disfruta!
Y el momento es perfecto, porque ahora mismo puedes conseguir hasta un 30 % de descuento en el acceso a más de 1.900 salas VIP si te unes a través del enlace de abajo.
Preguntas frecuentes
✈️ ¿Tengo que volar en business para usar Priority Pass?
¡Para nada, esa es precisamente la gracia! El acceso depende de tu membresía, no de tu billete ni de tu aerolínea.
👥 ¿Puedo llevar a un acompañante?
Sí, los acompañantes son bienvenidos y sus visitas simplemente se cargan en tu tarjeta de pago. Las tarifas para acompañantes varían, así que consulta la app antes de viajar.
⏱️ ¿Puedo usar una sala VIP nada más unirme?
¡Sí! En cuanto te unas, descarga la app, abre tu tarjeta de membresía digital y ya puedes usarla al momento.
🌍 ¿Funciona en otros países?
Por supuesto. Con más de 1.900 salas VIP y experiencias en 146 países, estarás cubierto prácticamente en cualquier lugar al que vueles.
En resumen
¡Y eso es todo! Entrar en una sala VIP del aeropuerto es mucho más fácil y asequible de lo que la mayoría de los viajeros cree. Una vez que pases una escala en un sillón cómodo, con un buen café y Wi-Fi rápido, ya no hay vuelta atrás. ¡Buen viaje, y nos vemos en la sala VIP!
Con cariño,
Marija
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Marija Petrushevska 